lunes, 26 de septiembre de 2016

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POV Alex
—Acepto casarme con ella —dijo Malfoy con una sonrisa.
Mi sonrisa se borró al instante. Que fue lo que dijo: “que aceptaba casarse conmigo”, no puede ser cierto, seguro que escuche mal, él no pudo haber aceptado, se supone que no le agradan los muggles.
—¿Estás seguro, Draco? —le preguntó su madre.
—Así es, madre, no me importa que sea muggle —le contestó como si nada y hasta sonriente estaba, el muy estúpido.
Seguro que lo hace por molestarme.
—No —grité llena de rabia—. Se suponía que tu respuesta iba ser que «NO» —solté de golpe.
—¿Qué pasa, Granger? No te acuerdas que nos dijiste que jurabas casarte con Draco, si él aceptaba, tú también lo harías —dijo el rubio mayor.
—Pero… yo creía que… no ibas a aceptar —los nervios no me dejaban hablar muy bien.
—Ya vez que sí —dijo de forma arrogante—, y ya que si yo aceptaba, tú también lo hacías, entonces no le veo ningún inconveniente para seguir con los planes que tenía. Solo hace falta poner la fecha de la boda, perdón, de nuestra boda, pero primero te debo entregar el anillo de compromiso, pero para eso se debe hacer una reunión donde también pueda asistir tu hermana y tu futuro cuñado —parecía que estaba disfrutando de mi nerviosismo y de que cada vez que hablaba yo negaba con la cabeza ligeramente.
—Lo haces por molestarme, ¿verdad? —le grité a la vez que me acercaba a él de forma amenazante.
Puso una fingida cara de ofendido.
—No lo hago por…
—Cállate, no quiero escucharte —lo interrumpí.
Empecé a caminar de un lado a otro, pensando en cómo salir de todo este problema que yo sola había provocado, bueno, yo sola no, si Ron no hubiera abierto su boca, entonces estos rubios nunca hubieran sabido de mi existencia.
¿Qué hago? ¿Qué hago? Dios ayúdame a tomar la mejor decisión.
Pero tal vez esta sea la solución que necesito para no ir a incomodar su nueva vida de casada de mi hermana, porque si yo me caso con el rubio tonto esté que está al frente de mí, entonces, Hermione ya no insistirá más, porque ni modo que también quiera que Malfoy se a vivir con ella. Sí creo que aceptaré, ni modo, además, yo di mi palabra, y las Granger tenemos palabra.
—Puedes parar ya niña, me vas a marear —dijo la rubia.
Paré al instante al oír su voz. Los miré fijamente a los tres.
—Además, no entiendo porque haces tanto drama, si solo estaremos casados un año, y luego nos separaremos y nunca más nos cruzaremos en la vida del otro —dijo Malfoy.
En eso tiene razón, solo estaré casada con él un año, y luego seré libre. Bueno, no solo acepto casarme con él por no ir a incomodar a mi hermana, sino que también lo hago porque no quiero por mi culpa le pase algo a esta familia, de todas formas yo siento que estoy un poco en deuda con él, aún recuerdo cuando esos carroñeros nos llevaron  a su mansión, él no nos delato ante los otros mortífagos.
—Está bien, me casaré contigo, Malfoy —le dije sin mirarlo directamente a los ojos.
No me respondió, la que hablo fue su madre.
—Entonces, se casaran dentro de un mes —dijo.
—No —medio grité.
—¿Por qué no? —preguntó mi futuro suegro.
—Porque mi hermana se casara en unas semanas y luego se irán de luna de miel y estarán regresando después de un mes, y yo quiero que Hermione y Ron estén conmigo cuando me matri-suicide con su hijo —contesté—. Además, para que el Ministerio crea que esta será una boda por amor y no por un trato, entonces, tenemos que esperar un tiempo prudente, y aunque esta idea no me agrade nada, nos tienen que ver saliendo como si fuéramos una pareja feliz —concluí con pesar.
Los tres rubios sonrieron al escuchar todo lo que dije.
—Vaya, al parecer no eres nada tonta —dijo en forma burlesca el albino de Draco.
Estúpido rubio oxigenado, sonreí ante mis pensamientos.
—Sí, lo que tú digas —dije de forma sarcástica, tratando de ignorar su último comentario—. Entonces, es un hecho que nos casaremos después de que Hermione y Ron regresen de su luna de m…
—¿Qué estás diciendo? ¿Acaso has perdido la razón, Alexandra Megan Granger Burke? —escuché el grito de mi hermana.
¿En qué momento apareció? Bueno, eso no importa, lo que importaba es que ahora tendría una larga plática con mi hermana, que digo plática, seguro que discutiremos.

POV Hermione
Luego de salir del ministerio me aparecí en mi casa, tenía un extraño presentimiento que no me dejo tranquila toda la mañana y parte de la tarde, tanto fue la preocupación que le dije a Ron que hoy no iría con él a la Madriguera y que me disculpara con Molly, por no ir a ayudarla con los preparativos de la boda.
Apenas me aparecí escuche esas terribles palabras que pronuncio mi hermana, y lo peor fue a quien se lo dijo.
—… entonces, es un hecho que nos casaremos después de que Hermione y Ron regresen de su luna de m…
—¿Qué estás diciendo? ¿Acaso has perdido la razón, Alexandra Megan Granger Burke? —grité sorprendida y enojada a la vez cuando escuché a mi hermana decir esas palabras.
—Hermione —susurró impactada.
—¿Qué le hiciste a mi hermana, Malfoy? —le dije al hurón a la vez que sacaba mi varita y lo apuntaba—, la hechizaste, ¿verdad? —aseguré.
Me acerqué más a él y le hundí mi varita en su cuello, pero Malfoy ni siquiera trataba de defenderse, parecía muy confiado, incluso el muy idiota se atrevió a sonreír.
—Baja la varita ahora mismo, Granger —Lucius Malfoy se acercó a mí con la varita en alto, apuntándome—. ¡Que estás esperando! —gritó.
Vi que Alex se había quedado estática, y perdió el poco color que le quedaba.
—Her-Hermione —tartamudeó Alex—, baja tu varita, haz lo que te dice, por favor —pero yo no le hacía caso— por favor, por favor —rogó.
—Hazle caso a tu hermana, Granger —dijo la rubia.
Alex estaba al borde de las lágrimas, y yo a regañadientes baje mi varita, la baje, pero no la guarde, la tenía agarrada muy fuerte, todo lo hice por ella, no porque le tuviera miedo a Lucius Malfoy.
—¿Cómo te atreviste a hechizar a mi hermana? —encaré al hurón.
—Yo no la hechice, Granger —me contestó el muy cretino, tranquilamente—, no hizo falta —agregó y sonrió.
—Si lo hiciste, y te exijo que le quites el hechizo —le grité.
—Él no me hechizo, Hermione —apenas habló.
—Si lo hizo, pero tú no te has dado cuenta —le dije.
—Si tú crees que hechice a tu hermana, entonces, porque no deshaces el supuesto hechizo —me reto el albino.
Finite Incantatem —dije apuntando a mi hermana.
Miré a mi hermana, su semblante estaba igual, todavía un poco pálida, pero ya tenía un poco más de color en sus mejillas.
—Alex, ¿aceptaste casarte con Malfoy? —quise comprobar si en verdad estuvo hechizada.
—Sí —contestó sin titubear—, decidimos casarnos por mutuo acuerdo.
—No puede ser verdad que…
—Ahí lo tienes, Granger, tu hermana no fue hechizada —dijo el rubio mayor con una sonrisa de superioridad.
—Bueno, ya que los dos decidieron casarse, entonces empezare con los preparativos —dijo la rubia.
—Yo no permitiré que Alexandra se case con su hijo, señora. Por si no lo recuerda, mi hermana es menor de edad, todavía le falta dos años para decidir ella misma su vida, pero mientras tanto, yo soy la que le dice que hacer y qué no. Yo tengo su tutela, y no se la pienso dar a su hijo —dije de forma rotunda, ahora era yo la que sonreía al ver sus caras.
—Hermione, no puedes hacer eso, yo acepte casarme y…
—Acaso no te das cuenta, Alexandra, si te casa con él —señalé a Malfoy—, entonces, tu tutela automáticamente pasara a manos de Malfoy, y de seguro tratara de hacerte la vida imposible. Tal vez hasta ni siquiera te quiera dar el divorcio cumplido el año de casados —le dije, para hacerle ver el error que estaba a punto de cometer.
Alex pareció pensarlo.
—Granger, solo estaré casado con tu hermana un año, y después de ese tiempo, te doy mi palabra de que le daré el divorcio, y la palabra de un Malfoy vale mucho —dijo el hurón albino.
—De todas maneras no lo permitiré, acaso no te importa que mi hermana sea mugg…
—Ya para, Hermione, yo tomé una decisión y acepte el trato. Además, no te acuerdas que yo también le di mi palabra al señor Malfoy, dije que si su hija aceptaba entonces yo también. Y la palabra de una Granger también vale —dijo Alex un poco enojada.
—No…
Alex me interrumpió.
—Señores Malfoy y Malfoy, no cambiaré de parecer —les aseguró—. Pero ahora me podrían dejar a solas con mi hermana.
—Alex, por favor entiende, creo que ni tú misma sabe lo que quiere, todavía eres una adolescente, no te apresures a vivir algo que todavía no te corresponde —le hablé de manera calmada.
Me giré y vi a todavía a los Malfoy en mi sala, que acaso no escucharon lo que les dijo Alex.
—Porque, porque tú siempre quieres tener la razón, Hermione, porque siempre se tiene que hacer lo que tú dices y dispones, acaso piensas que yo no puedo tomar decisiones por mí misma —gritó Alex a la vez que salía corriendo escaleras arriba.
—Alexandra, ven acá inmediatamente —grité en vano porque ella no me escucho o no quiso escucharme.
Cuando miré a mí alrededor, solo estaba yo en mi enorme sala, los rubios ya se habían ido.

POV Draco
— Porque, porque tú siempre quieres tener la razón, Hermione, porque siempre se tiene que hacer lo que tú dices… —eso fue lo último que escuchamos de mini Granger, antes de aparecernos en Malfoy Manor.
Me iba a ir directo a mi habitación, pero mi padre me pidió que me quedara.
—Draco, espera, tenemos que hablar —dijo a la vez que servía dos copas de whisky de fuego.
—Sobre que, padre —le contesté a la vez que recibía la copa que me ofrecía.
—Bueno, voy a indicarle a los elfos que preparen la cena, mientras ustedes pueden hablar a solas —dijo mi madre, saliendo de la sala.
—¿Estás completamente seguro de casarte con esa impura, Draco? —me preguntó mi padre.
—Sí, padre. Casarme con ella será lo mejor, así el ministerio ya no se negara a darnos la protección que exigimos.
Tomé un sorbo de mi copa.
—Pero Draco, es una impura —refunfuñó.
—Solo estaré casado con ella un año, padre, no toda la vida. Además, ni que me vaya a enamorar de ella y tener hijos —le aseguré.
Sonreí por esa absurda idea.
—Bien, Draco, entonces es un hecho que te casas con esa niña —lo último lo dijo en una forma despectiva.
Yo solo asentí.
Mi padre tomó de un solo tiró toda su copa, luego dejo la copa vacía sobre la mesita de centro y se fue a su despacho.
Me senté en el cómodo sofá de color negó, con mi copa en mi mano.
No entiendo, porque mini Granger no aprovecho el hecho de que Granger pudiera impedir que nos casemos, alegando que aún es menor de edad. Esa chica es rara —aún más que su hermana— pero cuál es el verdadero motivo porque acepto, hubo un momento en que me pareció que estaba indecisa sobre aceptar o no.
Que es lo que oculta, aunque en este momento lo más importante para mí es que acepto la boda, luego ya averiguaría sus verdaderos motivos.

POV Hermione
Ya había pasado como dos horas desde que Alex se encerró en su habitación, y por más que le rogué porque me dejara pasar, ella no lo hizo. Hubiera sido tan fácil para mí sacar mi varita y decir Alohomora, y la puerta de su habitación se hubiera abierto, pero no lo hice, no quería invadir su privacidad, no ahora.
Quizás y está pensando los pro y los contra de todo lo que le dije, y para eso es mejor estar sola.
Esperé una hora más, hasta que ya no pude más y volví a insistir para que me abra la puerta. Toque tres veces y esta vez sí abrió la puerta y me dejo pasar.
Se sentó en su cama, y miraba el piso como si eso fuera lo más interesante del mundo. Yo me senté junto a ella y pase mi brazo por sus hombros atrayéndola hacia mí.
—Alex, sé que a veces te sientes sola, que extrañas a nuestros padres, pero esa no es razón para que te quieras casar con un hombre que ni siquiera conoces, no sabes sus intenciones que podría tener contigo. Hermana no te cases por soledad, yo nunca te voy a dejar sola, te prometo que yo siempre voy a estar a tu lado.
—No prometas algo que no podrás cumplir, Hermione. Tú vas a formar una familia y cuando tengas hijos, ya no tendrás tiempo para mí —empezó a sollozar.
—No te dejaré, tú eres mi hermana pequeña, como crees que te abandonaré, ni yo, ni Ron, ni Harry, ni los Weasley y mucho menos tus amigos —le aseguré.
Alex me abrazó fuerte, su respiración era agitada, luego empecé a sentir un líquido caliente en mi cuello, estaba llorando.
Estuvo un buen rato llorando abrazada a mí, yo trataba de consolarla dándole suaves caricias en su espalda y diciéndoles que ‘todo iba a estar bien’.
—Nena, ahora dime la verdad, ¿por qué aceptaste casarte con Malfoy? —le pregunté, cuando ya estaba más serena.
Se separó de mí, y secó con sus manos algunas lágrimas que aun caían por sus mejillas.
—Porque me gusta, me gusto desde que lo vi —contestó.
No, no, eso no podía ser, a mi hermana no le podía gustar Draco Malfoy, el estúpido que nos molestaba a mis amigos y a mí cuando íbamos a Hogwarts.
—No es verdad lo que dices, estás mintiendo, Alexandra —dije poniéndole ambas manos en sus hombros.
—¿Y por qué no? —susurró.


4 comentarios:

  1. ¡oh, dios, le gusta!, pero a quien no le gustaria esa ricura de rubio =P

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  2. ¡Merlín! Le gusta, que fuerte, pero emocionante

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  3. sera cierto que en verdad le gusta? bueno ya me enterare, ahora dejame decirte que ame este capitulo ♥

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  4. nueva lectora!
    me encantó el capitulo ojala y puedas actualizar pronto... quiero saber como reaccionara Hermione ante esta confecion de su hermana
    besos

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